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NOMENCLADORES

(Actualización Julio 2017 - requiere login)


Este nuevo análisis y revisión integral, realizado sobre la matriz UER del Nomenclador de prácticas de Diagnóstico por Imágenes, ha requerido, a diez años de su versión inicial, de una serie de actualizaciones debido a los substanciales cambios tecnológicos ocurridos en la última década, con impacto en muchas de las prácticas vigentes.

Es evidente que las nuevas tecnologías han tornado obsoletas algunas prácticas diagnósticas, generando el desarrollo de nuevos abordajes y dando nacimiento a una nueva era: la de la digitalización de bioimágenes. La conjunción de esfuerzos llevados a cabo por ingenieros desarrolladores de software, ingenieros electromecánicos, bioingenieros y médicos especialistas en imágenes, dieron a luz un mundo de nuevas posibilidades, que han contribuido a cambiar la medicina moderna.

La incorporación de estos instrumentos ha acortado tiempos diagnósticos y de ejecución de las prácticas, dando lugar a nuevas técnicas, algoritmos diagnósticos y secuencias más eficientes, tanto en Tomografía Computada como en Resonancia Magnética. También en muchas modalidades de Radiología, Ecografía, Mamografía y en el Intervencionismo Guiado por Imágenes se acortaron tiempos de ejecución, tanto en la fase técnica como en la diagnóstica.

De igual forma, se mantiene el Nomenclador de prácticas convencionales (ecografía, radiología y mamografía), dado que continúa vigente en nuestro país la realización de las mismas con equipamiento no digital -esto obedece parcialmente a la depreciación arancelaria y a las dificultades económico-financieras para invertir en estas nuevas tecnologías (muchas de ellas de origen importado), situación que podría revertirse en la medida que se generen políticas que apunten a propiciar y potenciar la producción local y sustitutiva de importaciones para beneficio del sector sanitario y de toda la población- que de todos modos permite obtener diagnósticos en forma correcta y oportuna. Asimismo, cabe destacar que dichas prácticas también fueron parte del proceso de revisión y actualización en base a la consulta a expertos del sector.

 LABORATORIOS DE ANÁLISIS CLÍNICOS
(Actualización Julio 2017 - requiere login)

Este nuevo análisis y revisión integral realizada sobre la matriz UER del Nomenclador de prácticas de Laboratorio de Análisis Clínicos, ha requerido a diez años de su versión inicial, de una serie de actualizaciones debido a los substanciales cambio tecnológicos ocurridos en la última década y con impacto en muchas de estas prácticas de laboratorio.

Es evidente que las nuevas tecnologías han tornado obsoletas algunas prácticas diagnósticas de laboratorio generando el desarrollo de nuevos abordajes técnicos, dando mayor preponderancia a estudios con automatización por auto-analizadores, economías de escala y eficiencia de procesos.

La incorporación de nuevos insumos pre-analíticos, nuevas técnicas bioquímicas y kits han acortado tiempos de ejecución en todos los procesos, incluyendo también algoritmos diagnósticos y secuencias más eficientes que han contribuido también a reducir tiempos.

Los valores referenciales indicados, incluyen todos los costos y honorarios asociados a cada práctica. Aquellos análisis que se publican con la indicación “por presupuesto” señalan que no se cuenta con una valoración técnica monolítica, pues su complejidad requiere de un presupuesto asociado a la metodología analítica específica para realizar esa determinación, sus tiempos y desde luego los insumos involucrado.

PRACTICAS DE MEDICINA TRANSFUSIONAL
(requiere login)

Durante los últimos años se han desarrollado un conjunto de estudios, con el fin de observar la composición y variación de las prácticas, que conforman una parte del universo de prestaciones brindadas por diferentes servicios de diagnóstico y tratamiento.

En virtud a estos estudios, fue posible observar la existencia de distancias significativas entre cuatro conjuntos diferentes de información relevante, las cuales, sería recomendable que estuvieran más cercanamente alineados:

1. los avances del conocimiento biomédico

2. las prácticas indicadas y efectuadas

3. el cúmulo de prácticas hoy listadas en el Nomenclador Nacional de Prestaciones

4. los aranceles sugeridos para cada una de estas prácticas

En el primer caso, los impulsos dados por las investigaciones metodológicas de la Medicina Basada en Evidencia, ha desactualizado un conjunto cierto de prácticas o definiciones conceptuales de ellas, que en el marco de los avances de las nuevas tecnologías, han sido reemplazadas por nuevas alternativas con mejores índices de costo-riesgo /efectividad.

En un segundo plano aunque seguramente más importante, es que una observación analítica del Nomenclador Nacional de Prestaciones, reitera la permanencia de prácticas según lo consignado en el párrafo anterior y, además, se han tornado en desuso por la escasa utilidad aportada en los esenciales procesos del diagnóstico médico.

A partir de esta observación, se desprende una tercera arista de evaluación al considerar particularmente que aún, con una muy baja frecuencia de aparición, continúan registrándose prácticas que podrían calificarse según los parámetros indicados.

Por último, a partir del año 2005, se vienen desarrollando en CADIME estudios de costos prestacionales, con el objeto de evaluar la estructura y variación de los distintos factores que integran las funciones de producción para servicios con diferentes composiciones tecnológicas y prestacionales.

Un objetivo primario para esos estudios, implica el contraste de precios existentes en el mercado, frente a los valores que emergen del desarrollo de evaluaciones mediante los costos de los factores y naturalmente, un análisis de las implicancias económicas y prestacionales del comportamiento de estas variables. En virtud a estos estudios, es posible observar también distancias significativas entre precios de referencia para las Entidades Financiadoras por un lado y su frecuencia de realización con los consiguientes costos reales por el otro.

Por todo ello, dada la importancia del carácter referencial e informativo de lo expuesto anteriormente, y la evidente desactualización de los valores y de la aplicación médica, se ven constituidas las razones necesarias y suficientes, para encarar desde CADIME, los esfuerzos multidisciplinarios tendientes a la construcción de nuevos Nomencladores para diferentes prestaciones esenciales.

Este trabajo, resume y somete a una consideración científica amplia, nuevos aspectos metodológicos en lo técnico, médico y económico, indispensables para una valuación referencial del conjunto de las prácticas, actualizando el conjunto de prestaciones esenciales o mínimas que deberían ser consideradas para un Programa Médico Obligatorio. En el Anexo Metodológico se explicitan con mayor profundidad los desarrollos que han permitido la tarea encarada.

Por otra parte y considerando que el espectro prestacional de la República Argentina, presenta una varianza significativa tanto en lo referente a las características tecnológicas, a la antigüedad y al tipo de instalaciones disponibles; se han definido en principio, ciertos límites a las evaluaciones considerando para ello la accesibilidad tecnológica ajustada al contexto real de nuestro país.

Clarificado este punto, puede que en otros países se encuentre disponible tecnología con mejores índices de costo-riesgo /efectividad, pero sin embargo el valor presente de estos equipamientos, los torna inaccesibles para los niveles económicos generales de nuestro país. Al mismo tiempo, diversas variaciones a estas estructuras de costos podrán emerger de diferentes zonas geográficas que integran nuestro territorio, ya sea debido a diferentes características tecnológicas disponibles u otros diversos aspectos como volúmenes productivos, diferentes costos de insumos que pueden alterar sensiblemente los valores consignados.

Carente de fundamentalismos, el presente trabajo ha pretendido presentar al conjunto de la comunidad sanitaria, un cierto número de criterios indispensables requeridos con el objeto de actualizar el arancel de las prácticas y prestaciones de los rubros desarrollados en la Especialidad de Hemoterapia.

En este sentido, este informe pretende antes que todo constituir un disparador de debates analíticos tendientes a mejorar la información, los procesos y por consiguiente los resultados de la práctica médica en nuestro país.

Por ello, CA.DI.ME. y la Cámara Argentina de Medicina Transfusional quedan a total disposición de los actores intervinientes en el sector de la salud, para evaluar y reevaluar en virtud de nuevos aportes, el contenido completo de este trabajo.

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Nomencladores Arancelarios de Prácticas de Diagnóstico Médico Elaborados por CADIME

La gravedad de la crisis que atraviesa el subsector del diagnóstico médico y tratamiento ambulatorio, tiene como epicentro la dilatada depreciación de los aranceles que se perciben por las distintas prácticas. Los mismos, al día de hoy, permanecen desactualizados desde mucho antes de la salida de la convertibilidad.

Tal hecho no sólo ha sido reiteradamente expuesto por CADIME como la causa desencadenante de los problemas que afectan a los prestadores en general, sino también como la principal dificultad a resolver si es que se pretende alcanzar soluciones concretas a la situación planteada.

Dentro del marco de los reclamos efectuados en tal sentido, nuestra entidad destacó permanente y enfáticamente la necesidad de acordar valores arancelarios mínimos éticos obligatorios, pero concertados entre todas las partes intervinientes y el Estado.

Es decir, volver a recurrir a la metodología de concertación que la normativa vigente dispone (Ley 23.661), y cuya desactivación desde principios de los años 90 condujo, precisamente, al paupérrimo nivel arancelario en que hoy deben desenvolverse las empresas prestadoras.

La reimplantación del esquema regulatorio constituye un imperativo para la indispensable corrección de las graves distorsiones que presenta el desarrollo de las actividades prestacionales. Más aún en nuestro caso, dado que este subsector es el más perjudicado e indefenso dentro de la desigual puja a que se ve sometido en un mercado cada vez más concentrado y sin normas que lo ordenen.

La concertación es un mecanismo de reordenamiento del mercado y para lograr que funcione más equitativamente. Establece reglas de juego más justas, dentro de un marco democrático y esencialmente participativo.

En correspondencia con este posicionamiento respecto a la problemática sectorial, CADIME consideró indispensable encarar a la vez un análisis exhaustivo, serio y técnicamente fundamentado de los valores que actualmente se perciben en relación a la variación real de costos producida en cada una de las prácticas, y destinado a construir un nuevo Nomenclador para las mismas.

El estudio realizado no se limita a la actualización de los valores, sino que comprende también la consideración de la vigencia médica de determinadas prácticas de diagnóstico y el análisis de las dimensiones de los Centros Prestacionales Tipo, entre otros aspectos claves para el desarrollo de la presente propuesta.

En definitiva, esta última constituye un aporte concreto de CADIME al debate arancelario y al acuerdo multisectorial que se promueve.

La Comisión Directiva

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