Los prestadores pymes de salud deben ser considerados como actores relevantes en la estrategia de atención primaria, herramienta fundamental en el cuidado de la salud poblacional.

El sector ambulatorio fue reconocido como esencial por el Decreto 576/2020. 

En el contexto de la Pandemia por COVID-19 el impacto sobre la oferta de servicios de salud ambulatorios es de una enorme gravedad.

Somos actores protagónicos de la cadena de valor en el cuidado de la Salud de nuestra Comunidad, y es especialmente importante en este contexto de crisis proteger el acceso de las personas al cuidado integral de su Salud, reduciendo el impacto que sobre la misma tiene y tendrá discontinuar la atención preventiva, diagnóstica, terapéutica y de rehabilitación, aún en condiciones de aislamiento social.

Mientras enfrentamos una creciente demanda sobre los servicios asistenciales con internación, son los prestadores ambulatorios los que pueden ofrecer atención segura y continuada, para minimizar las consecuencias sanitarias previsibles para el corto y mediano plazo.

Sin embargo, la viabilidad de los prestadores del sector se compromete más cada día que pasa.

Hemos descripto ya reiteradamente la importancia del sector Salud en la economía nacional, y particularmente la de los servicios de Salud ambulatorios; así como la amenaza que para la viabilidad de las empresas significa el proceso de concentración económica en el sector. Proceso sobre el que venimos advirtiendo desde hace tiempo.

Somos, efectivamente, generadores de capital humano: corresponde al Sector en su conjunto más del 7% del empleo privado, con cerca 736.000 puestos de trabajo genuinos, más del 50% de trabajadores técnicos y profesionales, y estrecha vinculación con las capacidades en Investigación y Desarrollo (I&D). Y entre 2010 y 2019 se incrementó en un 32,5% la cantidad de trabajadores del sector privado en Salud.

Cuando la crisis amenaza especialmente a personas en determinados grupos de riesgo, las condiciones de accesibilidad, características de nuestra actividad, se convierten en un valor especialmente relevante, así como el papel que nos corresponde asumir en el marco de políticas de fortalecimiento de un primer nivel de atención articulado por las políticas públicas en Salud.

La importancia sanitaria. 

Para la Salud pública las Enfermedades Crónicas no Transmisibles (ECNT) representan una carga cada vez mayor, que se traduce en peor estado de salud y muertes prematuras, que afecta particularmente a los países de ingresos bajos y medianos. Y Argentina no es la excepción, con altas prevalencias de hipertensión arterial, baja actividad física, sobrepeso y obesidad, hipercolesterolemia, etc. 

Hemos compartido anteriormente una estimación del volumen de algunas prestaciones habituales, antes de la pandemia:

Estimación de Prestaciones realizadas a pacientes beneficiarios de la Seguridad Social y Medicina prepaga (incluye PAMI, COSPRA, OSN y EMPP)

Fuente: Cospra, Superintendencia de Servicios de Salud, PAMI y ADECRA)

La caída de las mismas a la fecha, puede estimarse actualmente entre un 60% y un 90%, dependiendo del caso. Las consecuencias de ello sobre la salud de las personas recién empiezan a hacerse evidentes.

Según la Organización panamericana de la Salud (OPS): “Antes de COVID-19, el 81% de todas las muertes en las Américas se debieron a ENT. Se estima que 62 millones de personas en las Américas viven con diabetes y 1.2 millones en América Latina y el Caribe viven con cáncer. Alrededor de una cuarta parte de las personas en las Américas tienen una enfermedad crónica y corren un mayor riesgo de enfermarse gravemente o morir si están infectadas con COVID-19[1].

Los prestadores de salud ambulatoria deben ser considerados como actores relevantes en la estrategia de atención primaria, herramienta fundamental en el cuidado de la salud poblacional, cuya implementación y articulación sigue pendiente desde hace algunas décadas. Tal como la pandemia ha vuelto dolorosamente evidente.

Por eso insistimos en el carácter “esencial” de nuestras prestaciones, y hemos generado todas las herramientas y protocolos para minimizar los riesgos en la prestación de nuestros servicios y así poder maximizar nuestro aporte al sistema en su conjunto.

Somos prestadores de cercanía, de calidad y seguros. Y, por lo tanto, recursos imprescindibles en la respuesta social a la crisis que plantea la pandemia, y sus consecuencias sanitarias.

Un escenario cada vez más complejo para el sector:

La dinámica económica durante la pandemia vino a agravar la situación previa, de extrema gravedad; caracterizada por el progresivo desfasaje entre costos y aranceles.

Los altos costos fijos, la baja sustantiva en la demanda, y las dificultades para el acceso a los programas de ayuda estatales y del mercado bancario, amenazan hoy directamente la supervivencia de las empresas.

En un informe anterior[2] hemos mostrado como las prestaciones diagnósticas y terapéuticas de baja y mediana complejidad han ido perdiendo participación relativa en la asignación de los recursos sanitarios, en comparación con el aumento de los gastos destinados a medicamentos y prestaciones de alto costo.

Evolución de Gasto en Salud, realizado por las Obras Sociales Nacionales.  Según las categorías de Gasto del PMO2009-2019

Mientras, en los últimos 10 años los aranceles de los prestadores de diagnóstico ambulatorio (DxI & LAC) aumengtaron poco más de 10 veces, mientras que en el mismo período los costos lo hicieron casi 27 veces. Es decir: una brecha del 153% entre aranceles y costos.

Por otra parte, la alta incidencia del costo salarial para las empresas, de alrededor del 60%, suma una amenaza cierta y de corto plazo. Otros costos hacen que entre un 70% y un 85% de los gastos de funcionamiento sean fijos.

Si las políticas de salida de la crisis tienden a fortalecer la concentración en el Sector, marcharemos aceleradamente a la formación de oligopolios y se destruirán empresas, capital humano, y se perderá todavía más eficiencia y equidad en el sistema

Por ello es acuciante efectivizar rápidamente el acceso de las empresas de salud pequeñas y medianas a políticas y programas de auxilio financiero. Antes que sea demasiado tarde.

[1] OPS ESTUDIA EL IMPACTADO EN LOS SERVICIOS DE SALUD PARA ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES. Disponible en: http://www.consensosalud.com.ar/ops-estudia-el-impactado-en-los-servicios-de-salud-para-enfermedades-transmisibles/

[2] Informe Interno CADIME. La cadena de valor en salud. La reasignación de la Inversión en Salud hacia las prestaciones de alto Costo atenta contra la eficiencia y equidad. Marzo 2020.

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